La biometría en las películas
Written on December 3, 2008
Todos sufrimos con los sistemas de identificación personal: cientos de users, passwords, más de 8 letras, una mayúscula, un número, captcha, pregunta de seguridad, recordar contraseña y yo qué sé cuantos conceptos más sólo para poder acceder a tus cosas.
Ayer leí en un blog sobre android que hay unos chicos españoles que se dedican a hacer unos sitemas biométricos para los anticuados sistemas de contraseñas. Esto es, con tu móvil, acercas la cámara a tu ojo, te hace una foto y ya, por el iris, sabe que eres tu. ¡Viva! La voz, el ojo o el pulgar sirven y ya no habrá que recordar mas passwords y es el fin de los hackers (solo yo tengo mi ojo). Orgulloso estoy de que algo así se haga aqui, de verdad.
Aunque hay otro punto de vista, que me hizo ver @xsamat. Lo grande de un password de toda la vida es que si lo pierdo o me lo quitan, lo puedo cambiar y si no ha dado tiempo a hacerme daño, pues no pasa nada. En cambio, mi retina o mi huella dactilar no se pueden cambiar, son únicas y están únicamente unidas a mi. Así que si alguien obtiene un archivo digital de retinas y ‘pincha’ el canal entre mis datos y un dispositivo, puede hacer daño indefinidamente a mucha gente.
Pensaréis que he visto demasiadas veces Desafío total, Minority Report o La isla y que es remotamente imposible que un señor malvado pille nuestro adn para crear copias de nosotros y así pueda leer nuestros mails. Por si acaso, me quedo con mi password de ocho letras, un número y una mayúscula de toda la vida.