El coste del error no es joderse, es el dinero
Written on July 16, 2007
El sábado me compré un navegador GPS TomTom XL Europe en la tienda Idea del puerto de Barcelona (Idea es una cadena de empresas de elctrodomesticos). Llego a casa, lo enciendo, toqueteo un poco para saciar el ansia del primer momento, lo apago, ceno y al volver a mirarlo con intención de ir a dar una vuelta con el coche y probarlo… no se enciende. ¡Mierda! Traqueteo un poco con las instrucciones y algún foro de Internet y no es algo normal esto que me pasa.
El lunes me levanto pronto y después de hacer unas gestiones aprovecho un rato para pasarme por la tienda en cuestión. Bueno, el dependiente me atiende correctamente pero me dice que no puede asegurar que yo no haya roto el aparato y que no me lo puede cambiar… o sea, te jodes, te has gastado 350 euros y los tienes que tirar. Estoy muy rabioso.
¡Mira que siempre compro en El Corte Inglés porque sé lo que pasa en otras tiendas y suelo tener gafes de este tipo!
¿Y ahora qué debo hacer? ¿Joderme toda la vida sin TomTom? ¿El coste de mi error es joderme?
¡No! Por suerte hace un par de años leí un artículo del señor Trias de Bes (odio las webs con música y en esta web encima se vuelve a poner al cabo de 30 segundos de haberla apagado). Digo que Trias de Bes escribió un artículo sobre estas situaciones: mi error es comprar un aparato en una tienda con riesgo de que no te lo cambien si pasa algo, y el coste son los 350 euros que pagué por él. No confundir con joderse las vacaciones sin TomTom, ese precio no pienso pagarlo… esta misma tarde me voy al Corte Inglés y me compro el mismo aparato con las mismas características a un precio más alto (seguro) pero con un mejor servicio y mayores garantias en caso de problemas.
El artículo en cuestión está aquí, en un pdf: El coste del error.
Esta mentalidad te hace relativizar algunos problemas y aparcarlos en el plano del dinero que, bien mirado, tienen muchísimo menos peso.